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miércoles, 2 de junio de 2010

¿Cómo funciona el ‘éxito’ en la Web 2.0?

Este video ha sido visto cerca de 200 millones de veces

Vivimos en plena economía de la atención: cientos de miles de personas producen “contenidos” (blogs, comentarios, entradas de la Wikipedia, videos, etc.), que deben competir entre sí para conseguir el favor del público. Fang Wu y Bernardo Huberman (experto en medida de la Web, y que se ha ocupado también de temas como la colaboración en la Wikipedia) han publicado un artículo, A persistence paradox, sobre el comportamiento aparentemente contradictorio que tienen los videos de YouTube. Sería de esperar, dicen los autores, que tras un primer escarceo colgando una grabación (que obtiene un determinado éxito), las siguientes subidas por la misma persona (que se supone que ha ido aprendiendo de la experiencia), tuvieran un grado de éxito mayor .

Sin embargo, los hechos no son así: Wu y Huberman han estudiado la trayectoria de diez millones de videos, comprobando que “mientras la calidad media de los videos aumenta con el número de subidas”, cada vez es menos probable que sucesivos videos subidos alcancen un umbral de popularidad. Dada la cantidad de datos analizados y la persistencia de estos resultados, parece un hecho suficientemente probado, pero ¿a qué se debe? Posiblemente, dicen Wu y Huberman, a medida que aumenta el número de subidas por parte de alguien determinado, la sorpresa (y por tanto el atractivo) de sus obras va disminuyendo.

Creo que es cierto. Si uno ve qué videos de producción particular han triunfado más en la Web se observa que el impacto del primero es difícil de ser superado. Cuando una persona elige subir un video y compartirlo con toda la comunidad lo hace porque cree estar ante algo especial (caso de la grabación de arriba). ¿Qué va a hacer el afortunado autor de esta joya?, ¿acechar a los niños hasta que se produzca otra escena similar?, ¿provocarla (ejem: se ven casos…)? Nada: no puede hacer nada…

En la llamada Web 2.0 todos pueden ser autores, pero éxito, lo que se dice éxito, le viene a cada persona com mucho una sola vez en la vida. Cuando Warhol profetizó hace casi medio siglo que en el futuro todo el mundo tendría quince minutos de fama, tal vez se refería a esto…


Fuente.

La Web como biblioteca

Estanterías abiertas en la Biblioteca de Humanidades del CSIC

Lamentablemente, me he enterado tarde de su existencia, pero, en fin, aquí está: se trata de la intervención del profesor Francisco Rico en la Semana Monográfica de la Educación que convocó la Fundación Santillana en enero del 2009, bajo el lema “La lectura en la sociedad de la Información”. Su aportación se llama Fragmentos y vínculos. (Se puede encontrar en el enlace anterior, pero lamentablemente el extenso PDF, lleno de intervenciones, no está troceado, ni tampoco tiene un índice clicable, con lo que hay que moverse hasta la página 173).

He aquí un párrafo que pone muchas cosas en su sitio:

Claro está que la lectura de la red solo remotamente es equiparable a la de quien se sirve de una biblioteca pública y pasa de un libro a otro a través de las indicaciones bibliográficas, los catálogos o su criterio personal, pero no falta alguna coincidencia sintomática. Recuerdo la felicidad con que en el otoño de 1966, en la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore, disfruté por primera vez de una gran biblioteca open stacks [con sus estanterías abiertas al público]. Pasearme entre las estanterías, encontrar junto al título deseado media docena de otros afines, tomar este y aquel volumen y, al echarles un vistazo, camino del despacho, dar con una pista que podía seguir sin más trabajo que volver unos metros atrás…, todo ello se me antojaba, y acaso lo sea, el auténtico paraíso de Mahoma. Pero, naturalmente, de aquella inagotable delicia no formó parte nunca el quedarme plantado entre los anaqueles para leer toda una novela. Casi igualmente inimaginable es hacerlo entre los open stacks de Internet.


Fuente.

lunes, 17 de mayo de 2010

Festejan 23 países Día Mundial de Internet


En el marco de la celebración, en Monterrey se revelará el 'Estudio de Hábitos de Usuarios de Internet 2010'; YouTube también cumple cinco años.

Hoy se celebra el Día Mundial del Internet en 23 países. Esta celebración cumple cinco años, aunque otrora se festejaba el 25 de octubre, pero a instancias de la Cumbre Mundial II sobre Sociedad de la Información en Túnez, en noviembre de 2005 las Naciones Unidas acordaron que sea el 17 de mayo.

"En una palabra, es una efeméride que pretende dar a conocer las posibilidades de las nuevas tecnologías para mejorar el nivel de vida de las naciones y sus pueblos", señala la página oficial de la fecha.

En México, la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI) encabeza el festejo, que este año se dará en Monterrey, Nuevo León. En esta ceremonia, se presentará el "Estudio de Hábitos de Usuarios de Internet 2010", en el que se darán a conocer cifras y estadísticas del uso de este medio en nuestro país.

Entre las 13:30 y las 14:00 horas se transmitirá por la web, mediante streaming, la ceremonia del Día Mundial de Internet.


Internet en México


Según la AMIPCI, en 2008 se contabilizaron 27.6 millones de internautas en México y hubo un crecimiento de 16.4% de usuarios de la web en ese mismo, con respecto al 2007.


Hoy se darán a conocer los datos de 2009.


La sociedad de la información


El artículo 121 de la Cumbre Mundial sobre las conclusiones de la Sociedad de la Información de documentos de texto es el siguiente:


"Es necesario pagar una cuota por Internet para darse a conocer para que pueda convertirse en un recurso mundial verdaderamente accesible al público en general. El Mundial de la Sociedad de la Información Día se celebrará anualmente el 17 de mayo, y esto servirá para dar a conocer mejor la importancia de este recurso mundial, en particular de las posibilidades que pueden ofrecer las TIC sociedades y economías, y las maneras de reducir la brecha digital. "

Los objetivos del Día de Internet son los premios para reconocer la labor de personas e instituciones para que la sociedad de la información al público en general, fomentar la accesibilidad a la red, estimular la participación abierta de personas e instituciones el 17 de mayo, y ayudar a promover este fecha.

También hay premios

Los ganadores de las 7 categorías: C1-Mejor evento; C2-Centros de Educación; C3-Mejor accesibilidad; C4-Brecha Digital, Periodista Digital-C5, C6-Internet y yo, y Mejor Weblog C7-- son elegidos por los usuarios de la web , y un jurado compuesto por miembros del Comité de Impulso.

Coincidencia

El portal de videos YouTube también festeja cinco años con la participación de personalidades como Jonathan Adler, Vint Cerf, Conan O' Brien y Pedro Almodóvar.







Fuente.

sábado, 15 de mayo de 2010

La literatura no es sólo un pasatiempo


A veces, cuando encadeno la lectura de un ensayo detrás de otro, tengo la tentación de pensar, oh sacrilegio, que la literatura, el consumo de ficción, es sólo un pasatiempo. Como resolver sudokus. Como contarte chismes con un amigo. Como imaginarse viviendo otras vidas. Como echarse una siesta y tener un sueño muy vívido, quizá impregnado de las tonalidades fosforescentes de una visión de psilobicina.

Entonces debo agarrar alguna de mis novelas de cabecera, leer unas cuántas páginas y revivir de nuevo la sensación olvidada. La que demuestra que la literatura no es un pasatiempo. O, al menos, que no sólo es un pasatiempo. Es algo más, o puede ser algo más, aunque no en todos los casos, claro.

Es evidente que un ensayo de 500 páginas sobre un tema específico será en general más fructífero para el lector que una novela, aunque sea por la cantidad de información recibida y la arquitectura ordenada en la que es recibida. Pero ello ocurrirá si antes no definimos qué significa fructífero. Obtendrá más información, cierto. Podrá alcanzar cotas más profundas de análisis, también cierto. Pero fructífero puede tener otros muchos significados.

Las librerías más bellas del mundo

Me he topado con un listado de 10 librerías que presentan como las mejores del mundo. Como toda clasificación, puede ser arbitraria y tener sus observaciones, pero es interesante, entre otras cosas, porque nos muestra algunos espacios que no eran originalmente librerías y que vieron transformado su uso con el paso de los años, transformándose en una referencia arquitectónica asociada al mundo de los libros.

El título original de este post era ‘Las mejores librerías del mundo’ pero decidí cambiarlo por el que tiene, ya que no necesariamente la librería más bella o llamativa es la mejor librería. Pero esta entrada, y la que le seguirá, son para el deleite visual. Para el análisis ya tendría que entrar en otros detalles.

La selección que replico es de Sean Dodson, blogger de The Guardian:

1) Librería Selexyz Dominicanen en Maastricht: Una antigua iglesia del s. XII transformada en un templo para el libro, nada menos es esta librería ubicada en Maastricht, Holanda

Libreria Selexyz Dominicanen

IMÁGENES ESPECTACULARES A 360 °

http://www.panoramas.dk/fullscreen2/full22.html

http://www.panoramas.dk/2008/tower-bridge.html

Oda al Libro I

de PABLO NERUDA


Libro, cuando te cierro
abro la vida.
Escucho
entrecortados gritos
en los puertos.
Los lingotes del cobre
cruzan los arenales,
bajan a Tocopilla.
Es de noche.
Entre la islas
nuestro océano
palpita con sus peces.
Toca los pies, los muslos,
Las costillas calcáreas
de mi patria.
Toda la noche pega en sus orillas
y con la luz de día
amanece cantando
como si despertara una guitarra.
A mí me llama el golpe
del océano. A mí
me llama el viento,
y Rodríguez me llama,
José Antonio,
recibí un telegrama
del sindicato "Mina"
y ella, la que yo amo
(no les diré su nombre),
me espera en Bucalemu.
Libro, tú no has podido
empapelarme,
no me llenaste
de tipografía,
de impresiones celestes,
no pudiste
encuadernar mis ojos,
salgo de ti a poblar las arboledas
con la ronca familia de mi canto,
a trabajar metales encendidos
o a comer carne asada
junto al fuego en los montes.
Amo los libros
exploradores,
libros con bosque o nieve,
profundidad o cielo,
pero
odio
el libro araña
en donde el pensamiento
fue disponiendo alambre venenoso
para que allí se enrede
la juvenil y circundante mosca.
Libro, déjame libre.
Yo no quiero ir vestido
de volumen,
yo no vengo de un tomo,
mis poemas
no han comido poemas,
devoran
apasionados acontecimientos,
se nutren de intemperie,
extraen alimento
de la tierra y los hombres.
Libro, déjame andar por los caminos
con polvo en los zapatos
y sin mitología:
vuelve a tu biblioteca,
yo me voy por las calles.
He aprendido la vida
de la vida,
el amor lo aprendí de un solo beso,
y no pude enseñar a nadie nada
sino lo que he vivido,
cuanto tuve en común con otros hombres,
cuanto luché con ellos:
cuanto expresé de todos en mi canto.


Oda al Libro II



Libro
hermoso,
libro,
mínimo bosque,
hoja
tras hoja,
huele
tu papel
a elemento,
eres
matutino y nocturno,
cereal,
oceánico,
en tus antiguas páginas
cazadores de osos,
fogatas
cerca del Mississipi,
canoas
en las islas,
más tarde
caminos
y aminos,
revelaciones,
pueblos
insurgentes,
Rimbaud como un herido
pez sangriento
palpitando en el lodo,
y la hermosura
de la fraternidad,
piedra por piedra
sube el castillo humano,
dolores que entretejen
la firmeza,
acciones solidarias,
libro
oculto
de bolsillo
en bolsillo,
lámpara
clandestina,
estrella roja.

Nosotros
los poetas
caminantes
exploramos
el mundo,
en cada puerta
nos recibió la vida,
participamos
en la lucha terrestre.
¿Cuál fue nuestra victoria?
Un libro,
un libro lleno
de contactos humanos,
de camisas,
un libro
sin soledad, con hombres
y herramientas,
un libro
es la victoria.
Vive y cae
como todos los frutos,
no sólo tiene luz,
no sólo tiene
sombra,
se apaga,
se deshoja,
se pierde
entre las calles,
se desploma en la tierra.
Libro de poesía
de mañana,
otra vez
vuelve
a tener nieve o musgo
en tus páginas
para que las pisadas
o los ojos
vayan grabando
huellas:
de nuevo
descríbenos el mundo,
los manantiales
entre la espesura,
las altas arboledas,
los planetas
polares,
y el hombre
en los caminos,
en los nuevos caminos,
avanzando
en la selva,
en el agua,
en el cielo,
en la desnuda soledad marina,
el hombre
descubriendo
los últimos secretos,
el hombre
regresando
con un libro,
el cazador de vuelta
con un libro,
el campesino
arando
con un libro.

jueves, 13 de mayo de 2010

El español arrasa en la Biblioteca Digital Mundial

A un año del lanzamiento del proyecto que digitaliza material histórico de valor, John Van Oudenaren, director del sitio web, cuenta que la mayoría de quienes visitan la página son de países de habla hispana.

Grabados, libros antiguos y piezas difíciles de encontrar, como la primera edición de la Biblia escrita por Gutenberg o el primer mapa que menciona la palabra "América", son parte de la Biblioteca Digital Mundial, un proyecto que nació hace un año con el apoyo de la UNESCO. La iniciativa busca subir a internet la mayor cantidad de estas obras. Sin embargo, hasta el momento sólo se han digitalizado 1.427 objetos, 248 más que cuando se inauguró.


"Las obras que ponemos a disposición en la red se diferencian de la digitalizació n industrial de libros por la cuidada selección, basada en su importancia cultural, belleza artística o la dificultad de conseguir un ejemplar", explica John Van Oudenaren, director del proyecto.


-¿Cuál es el balance del primer año?

"En estos últimos meses vimos un gran entusiasmo por esta iniciativa. Tenemos 70 socios de 45 países. Antes sólo contábamos con 25 instituciones colaboradoras.

-¿Cuántas visitas tiene el sitio?

"Desde el lanzamiento hemos tenido 8 millones de visitantes de todo el mundo. En términos de porcentaje, entre el 45 y el 50% de los usuarios provienen de países que tienen por lengua oficial el español, el 25% son angloparlantes y el resto se completa con los cinco idiomas restantes. Que el idioma más requerido en la Biblioteca Digital Mundial sea el español es una sorpresa.

-¿Los usuarios de internet podrán participar de la Biblioteca en una modalidad tipo wiki?


"El modelo wiki se encuentra en etapa de prueba en la sección de traducciones del sitio, de forma moderada. Respecto de las descripciones, los usuarios podrán contar con un determinado acceso para describir y comentar una obra. Por ejemplo, si tenemos un mapa único de Argentina, algunos expertos locales conocedores de este material podrían describirlo mejor. La experimentació n apunta a este tipo de modelo, pero yo no creo que vayamos a utilizar un modelo wiki completamente abierto.


-¿Cuál es la estrategia que piensa utilizar para llegar a los usuarios más jóvenes?

"Estamos poniendo a disposición las diversas alternativas que ofrecen las redes sociales para compartir contenidos. Además, tenemos películas viejas, grabaciones, explicaciones audiovisuales de los curadores y expertos sobre los materiales, algo que es de suma utilidad para dispositivos móviles. Estamos trabajando para que el contenido pueda ser fácilmente accesible desde los celulares.

-¿Cómo se administran los derechos de autor de las obras digitalizadas?

"La mayor parte del material no está protegido por derechos de propiedad intelectual, porque son obras muy antiguas. No obstante, las instituciones y museos que participan de esta iniciativa certifican que la digitalizació n se puede utilizar sin restricciones. En caso contrario, lo aclaran.

Fuente: http://diario. elmercurio. com/

miércoles, 12 de mayo de 2010

Bibliómanos

Jacques Bonnet decidió que el fin de su vida era leer cuantos libros pudiera.

Cuenta la leyenda que, en la Francia revolucionaria, un reo de muerte iba leyendo un libro en la carreta que lo conducía al patíbulo. Y que estaba tan abstraído en la lectura de aquel libro que al dejarlo, requerido ya por el verdugo, colocó un punto en la última página que había leído, como si fuera a retomarlo en breve.

La lectura puede ser una experiencia muy absorbente. Borges sostenía que la intensidad que de ella se deriva sólo resulta comparable a la que obtenemos en el viaje o en el amor. Y afirmaba que el acontecimiento mayor de su vida fue la biblioteca paterna. No es de extrañar, pues, que el argentino asociara el paraíso a la biblioteca, donde uno aprende a evadirse de la realidad y a reflexionar sobre ella.

El escritor y traductor francés Jacques Bonnet pertenece como Borges a la cofradía bibliómana, la de los que gustan acumular libros. Medio siglo atrás, decidió que el fin de su vida era leer cuantos libros pudiera. Eso le ha llevado a formar una biblioteca particular con decenas de miles de tomos. A la vuelta de los años y las lecturas, su afición le ha permitido escribir el librito Bibliotecas llenas de fantasmas (Anagrama). En él hilvana sensaciones y consejos relacionados con la gestión y el disfrute de una gran biblioteca: desde el temor a que las estanterías colmadas se caigan y nos descalabren hasta los mejores criterios clasificatorios, pasando por su preferencia por regalar los libros, antes que prestarlos.

Bonnet es el paradigma de una subespecie en vías de extinción. El retroceso de la palabra frente a la imagen, los pisos pequeños y la vana suposición de que todo está disponible en internet se han aliado en contra de las bibliotecas de cierta consideración. A estos factores se suma otro que preocupa cada día más a autores y editores de literatura infantil y juvenil. Aunque quizá debería preocupar a más gente. Nos referimos a que el comprensible esfuerzo de tantas escuelas o asociaciones de padres para reducir la factura escolar reutilizando y socializando los libros de texto y, con ellos, los tres o cuatro títulos de lectura que se prescribían cada curso a los alumnos está teniendo un efecto perverso: el aborto de las bibliotecas particulares que iniciaban los escolares con sus primeros títulos de Dahl, de Sempé, de Stevenson, de Salgari o de las aventuras de Harry Potter. Manda, de nuevo, la economía sobre la cultura.

Jacques Bonnet, que usa y anota a diario sus libros, puesto que los considera una herramienta y no un icono, describe una última enseñanza al citar el caso del académico y bibliómano Valincour, que sufrió uno de los peores percances que le cabía imaginar: el incendio de su biblioteca. ¿Cuál fue su reacción? La de alguien que ha leído a los sabios. "Poco habría aprovechado mis libros, si no supiera perderlos", dijo. Comparen esta reacción estoica con la angustia que nos asalta cuando extraviamos el teléfono móvil. Y saquen sus conclusiones.

Fuente.